Cómo escribir una carta de presentación sencilla cuando no tienes ni idea de por dónde empezar
Una fórmula amable, paso a paso, para una carta de una página incluso cuando sientes que no tienes nada que contar.
En resumen: una carta de presentación es una nota breve (tres párrafos cortos) que explica quién eres, por qué quieres el puesto y qué aportas. No necesitas años de experiencia: solo una fórmula sencilla y unas cuantas frases sinceras.
Mirar una página en blanco es lo más difícil. La mayoría piensa que una carta de presentación tiene que sonar impresionante, formal o llena de logros. No es así. A quien te va a entrevistar le interesan tres cosas: quién eres, por qué te llamó la atención este puesto y por qué vale la pena charlar contigo un momento. Esta guía te da una fórmula repetible de tres párrafos que funciona incluso cuando sientes que no tienes nada que decir. Al final, tendrás un primer borrador que podrás guardar como plantilla y reutilizar.
💡 Consejo: toca el número de un paso cuando lo termines — aparece una marca verde y tu navegador recuerda hasta dónde llegaste.
- Una oferta de empleo (o dos) a la que quieras postularte: déjala abierta mientras escribes.
- Una app de notas o un documento en blanco en el móvil o el ordenador (Google Docs, Notas, Word… cualquier cosa sirve).
- Entre 30 y 45 minutos. No hace falta terminar de una sentada; guardarla a medias está bien.
- Para esta guía no necesitas herramientas de pago ni cuentas. Si más adelante quieres pulir el texto, puedes pegar tu borrador en un asistente de IA como ChatGPT, Claude o Gemini, pero la redacción empieza contigo.
Empieza con una frase clara sobre quién eres
Abre un documento nuevo y escribe la primera frase como una presentación sencilla: tu nombre (o "Soy [nombre]"), qué buscas y un pequeño detalle honesto. Piensa en esta primera frase como tu apretón de manos a través de la mesa: corto, amable y claro. En cuanto la escribas, verás que tu borrador empieza a tomar forma en lugar de seguir siendo una página en blanco.
Si todavía no sabes cómo llamarte, escribe simplemente "Me presento al puesto de [cargo] en [empresa]" y rellena los huecos después. Sabrás que lo has hecho bien cuando tengas una frase de apertura firme que puedas leer en voz alta sin sentir vergüenza.

Añade un párrafo sobre por qué este puesto y esta empresa
Ahora escribe dos o tres frases respondiendo a: ¿qué te llamó la atención de esta oferta? ¿qué sabes o te gusta ya de la empresa? No finjas pasión: escoge una razón real y pequeña. Quizá sea el producto que hacen, un valor que mencionaron en la oferta o, simplemente, que el horario encaja con tu rutina. Este párrafo es tu oportunidad de sonar como una persona de carne y hueso, no como una plantilla.
Si tu razón te parece demasiado pequeña, escríbela de todos modos. Quien contrata lee cientos de cartas genéricas; una razón pequeña y honesta destaca. Sabrás que lo has hecho bien cuando puedas terminar la frase "Me interesa este puesto porque…" sin dudar.

Escribe un párrafo sobre qué aportas, incluso sin experiencia
Aquí es donde la mayoría se queda en blanco, así que ahí va el truco: escoge dos o tres cosas concretas que sepas hacer (proyectos del colegio, voluntariado, un trabajo a tiempo parcial, ayudar en casa, una afición) y conecta cada una con una tarea de la oferta. La oferta es una lista de pistas: cada línea que dice "buscamos a alguien que…" es una pista sobre qué mencionar. "Sin experiencia" suele significar "no he tenido exactamente este cargo", no "no tengo nada útil que ofrecer".
Si de verdad no se te ocurre nada, escribe sobre cómo aprendes: un curso que hiciste, un tutorial que terminaste, incluso un vídeo de YouTube que te enseñó algo nuevo. Sabrás que lo has hecho bien cuando puedas señalar dos o tres momentos reales de tu pasado y conectar cada uno con una frase de la oferta.

Cierra con un final breve y amable
Termina la carta con dos o tres frases: da las gracias por el tiempo, muestra tu disposición a hablar y despídete con educación. Piensa en esto como el momento en que te levantas, sonríes y sales de la habitación: deja una buena sensación. No añadas información nueva aquí, solo cierra.
Si no sabes el nombre de la persona que contrata, "Estimado/a responsable de selección" o "Hola, equipo de Greenleaf" sirven perfectamente; no te estreses por el saludo perfecto. Sabrás que lo has hecho bien cuando la carta se sienta completa y estarías cómodo/a enviándola hoy mismo.

Recorta y léela en voz alta
Quita todo lo que repita algo que ya dijiste y cambia las palabras largas por otras más cortas cuando funcione igual. Lee toda la carta en voz alta, despacio: tu oído detecta frases tiesas o robóticas antes que tu ojo. Donde tropieces, reescribe esa frase como se la dirías a un amigo. Apunta a una página (unos 250–350 palabras en total).
Si te pasas de una página, casi seguro que repetiste algo en el Paso 2 o el Paso 3: corta la frase más floja de cada uno. Sabrás que lo has hecho bien cuando la carta entera se lea fluida en voz alta en menos de un minuto.

Guarda el archivo con un nombre claro y reutiliza la plantilla
Guarda la carta terminada con un nombre fácil de encontrar, como carta-presentacion-greenleaf-v1.docx, y déjala abierta como tu plantilla base. Para tu siguiente candidatura, copia el archivo, cambia el nombre de la empresa y los dos o tres puntos que encajen con la nueva oferta, y ya tendrás casi todo hecho. La fórmula se queda igual: solo cambian los detalles.
Si alguna vez te quedas atascado con una oferta nueva, vuelve al Paso 3 y relléalo con la nueva descripción: la oferta siempre te dice qué escribir. Sabrás que lo has hecho bien cuando puedas sacar un primer borrador nuevo en menos de 20 minutos.

Errores habituales
- Contar tu vida entera. Quédate en tres párrafos cortos más la despedida. Cualquier cosa más larga entierra la idea y quien contratará la pasará de largo. Solución: pega tu borrador en un contador de palabras; si pasa de 350, corta la frase menos importante de cada párrafo.
- Enviar la misma carta copiada y pegada en todas las ofertas. Quien contrata detecta las cartas genéricas al instante y, a menudo, las ignora. Solución: mantén tu plantilla, pero reescribe siempre el Paso 2 y el Paso 3 para que mencionen la empresa y la oferta concretas: solo eso ya te hace destacar.
- Intentar sonar "profesional" con un lenguaje tieso y formal. Las palabras largas y las frases rígidas hacen que tu carta se sienta fría y difícil de leer. Solución: escribe como hablas y luego léela en voz alta en el Paso 5; donde tropieces, simplifica. Una carta clara y amable siempre le gana a una carta enrevesada y rimbombante.
Pruébalo ahora
Abre un documento en blanco, escribe una sola frase con tu nombre y el puesto al que te presentas y detente ahí. Ya tienes el Paso 1 hecho. El resto de la carta son solo tres párrafos cortos más con la misma receta.
❓ Preguntas rápidas
¿Cuánto tiempo lleva?
Unos 7 minutos — la guía tiene 6 pasos y puedes ir marcándolos a medida que avanzas.
¿Necesito preparar algo?
- Una oferta de empleo (o dos) a la que quieras postularte: déjala abierta mientras escribes.
- Una app de notas o un documento en blanco en el móvil o el ordenador (Google Docs, Notas, Word… cualquier cosa sirve).
- Entre 30 y 45 minutos. No hace falta terminar de una sentada; guardarla a medias está bien.
- Para esta guía no necesitas herramientas de pago ni cuentas. Si más adelante quieres pulir el texto, puedes pegar tu borrador en un asistente de IA como ChatGPT, Claude o Gemini, pero la redacción empieza contigo.
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✦ Guía original paso a paso del equipo editorial de IA de AI World HQ Escrita en lenguaje claro y revisada para mayor precisión.
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